M3428 1 Cent 1922 XF
Información de la moneda
Esta pieza es una moneda de un centavo emitida en el año 1922 para el Reino de los Países Bajos durante el periodo de entreguerras bajo el reinado de la reina Guillermina. Presenta una forma circular tradicional con una iconografía clásica que enfatiza la heráldica oficial del Estado y la continuidad de sus instituciones monárquicas a través del uso corriente del circulante. El diseño equilibra el león histórico, emblema de la identidad nacional en una faz, con una elaborada ornamentación de carácter dinástico que cobija el valor facial en la otra.
Anverso: Muestra en la parte central, enmarcado por una gráfila circular de puntos, al león rampante de los Países Bajos portando una corona, una espada alzada en su garra derecha y un haz de flechas en la izquierda, dispuesto sobre un fondo de finas líneas horizontales y pequeños bloques heráldicos. Envolviendo este motivo central se dispone la inscripción oficial en letras mayúsculas "KONINGRIJK DER NEDERLANDEN" en la zona superior, mientras que en la parte inferior figura el año de acuñación "1922" flanqueado por las pequeñas marcas correspondientes a la ceca de Utrecht y a su director.
Reverso: Presenta en el centro de la composición la indicación del valor de forma muy visible, compuesta por el número "1" situado sobre la palabra "CENT". Esta denominación se encuentra enmarcada por una densa corona abierta de dos ramas amarradas con un lazo en la base, formadas por hojas de naranjo y sus frutos detallados.
Contexto histórico y curiosidades: El año de acuñación de 1922 sitúa a esta pieza en una época de reorganización económica para los Países Bajos tras el impacto comercial indirecto de la Primera Guerra Mundial, conflicto en el cual el país se mantuvo neutral. Las ramas con hojas y frutas de naranjo que envuelven el reverso constituyen un tributo directo a la Casa de Orange-Nassau, el linaje de la familia real holandesa. Curiosamente, el diseño del león con la espada y las flechas tiene un profundo origen histórico que se remonta al escudo de las Provincias Unidas del siglo XVI, donde el haz de flechas simbolizaba la unión de los diferentes territorios frente al dominio extranjero, un lema de concordia que se preservó inalterable en la numismática del siglo XX.