Moneda 5 Centimes año 1922
Moneda: 5 Centimes
Año: 1922
País: Francia »
Tipo: Monedas circulantes normales
Grado/Valor: 0,05
Compos.: Cuproníquel
Pes|Diam|Gr: 2g | 17mm | 1.16mm
RefS: Krause: Franc 2014# 122 | Numista: N# 701

Información de la moneda

Esta moneda de 5 céntimos es una pieza emblemática de la Tercera República Francesa, diseñada por Edmond-Émile Lindauer con un enfoque en la durabilidad y la facilidad de uso. La característica perforación central de estas piezas de cuproníquel permitía a los ciudadanos distinguirlas rápidamente de las monedas de plata de valor superior mediante el tacto, una innovación práctica que definió el circulante fraccionario francés durante décadas.

Anverso: El diseño se centra en un agujero circular flanqueado por las iniciales "RF", que representan a la República Francesa. Coronando el orificio se encuentra un gorro frigio con una escarapela, símbolo icónico de la libertad. Todo el conjunto está rodeado por una corona de hojas de roble que simboliza la fuerza, y en la base se encuentra la firma del grabador "EM. LINDAUER".

Reverso: Presenta la denominación "5 CMES" dispuesta a ambos lados de la perforación central. En la parte superior, siguiendo la curvatura del borde, figura el lema nacional "LIBERTE - EGALITE FRATERNITE". En la zona inferior aparece el año de acuñación "1922", escoltado a la izquierda por la marca de la cornucopia (ceca de París) y a la derecha por la marca de la antorcha (distintivo del grabador general Henry Patey), todo ello sobre dos ramas de olivo cruzadas.

Contexto histórico y curiosidades: El año 1922 fue un periodo de gran producción de estas monedas, ya que Francia buscaba estabilizar su economía y reponer el circulante menor tras la Primera Guerra Mundial. Una curiosidad de este diseño es que, a pesar de ser una moneda de valor muy bajo, la calidad del grabado y la simbología empleada reflejan el orgullo republicano de la época. Además, el formato perforado resultó tan eficiente que se mantuvo prácticamente inalterado hasta mediados de los años 40, convirtiéndose en un objeto cotidiano inseparable de la vida social y comercial en la Francia de entreguerras.